El Diseño Humano como herramienta de autoconocimiento para una nutrición personalizada

La salud del ser humano se funda en la coherencia entre nuestro espíritu, nuestra mente y nuestro cuerpo además de una buena adaptación al entorno.

La nutrición no se basa sólo en comer buenos productos si no que esos productos sean adecuados según nuestro sistema sanguíneo, es decir nuestro grupo de sangre. Existen diferentes grupos sanguíneos: O, A, B, y AB. Cada uno tiene una tolerancia diferente a los alimentos. Hay alimentos que para un grupo son estupendos, pero para otro lo enferma. Por eso no se puede nunca generalizar que un alimento es fantástico porque no es cierto.

El Diseño Humano a través del PHS (el sistema de salud) contempla los diferentes sistemas cerebrales a la hora de ingerir alimentos, así pues, no es lo mismo tener un sistema cerebral activo que necesita ser estimulado a todas horas y nutrido frecuentemente que un sistema cerebral pasivo que no necesita estimulación ni comer tan a menudo.

Por otra parte, contempla los diferentes tipos de personas según la hora de nacimiento; hay personas diurnas, otras nocturnas, unas son solares, otras tienen un sistema primitivo, unos tienen que comer más hidratos de carbono, grasa, o proteína etc… Cada persona tiene una característica especifica a la hora de ingerir los alimentos para que estos le beneficien.

La humanidad se está volviendo más sensible a lo que los alimentos se refieren debido a los cambios que estamos sufriendo por lo que es interesante estar bien informados al respecto.

¿Qué ocurre cuando no somos nutridos correctamente según nuestro diseño humano?

Es aquí cuando empiezan los problemas de metabolismo, complicaciones y a la larga enfermedades desarrolladas por una incorrecta nutrición. 

La forma de nutrirnos no solo está en lo que comemos, sino como lo comemos, con quién lo comemos y donde lo comemos. Esto quiere decir que el sistema cerebral recibe nutrición a través de la dieta y de la estimulación exterior correcta.

Los seres humanos tenemos una arquitectura cognitiva o configuración propia que tiene relación con el entorno y todo eso influye en nuestro bienestar y alineamiento con nuestro Ser inicial. 

Desde el punto de vista de la salud nuestro entorno nos nutre a nivel externo y tiene influencia en el bienestar y en la longevidad, por otra parte, el régimen alimenticio nos nutre a nivel interno. Todos tenemos una forma diferente de tomar los alimentos dependiendo de la cognición de nuestro cerebro, pero desde la infancia somos alimentados según las costumbres de los padres, de las modas establecidas por la sociedad o el sistema médico. He aquí la gran equivocación y el condicionamiento tan perjudicial para nuestra salud desde la infancia por ser alimentados todos por igual de una manera que no toca. Algo parecido sucede con la educación en la infancia y la visión de lo que puede aportar el Diseño Humano, que ya hemos comentado en algún otro post como el de la educación holística

Cada tipo es diferente, así por ejemplo los Proyectores no suelen tener hambre recién levantados, pero claro también dependerá de los centros definidos o no.

Lo bueno es que al nacer nosotros ya sabemos lo que es correcto y cómo comer y cuándo comer, pero nos tapan nuestro saber o instinto. Observar a los niños cuando comen es lo mejor que podemos hacer y dejar que coman cuando ellos lo demanden y cómo lo hacen. Nunca forzarlos a cambiar su manera de ingerir los alimentos, y si uno rechaza el tomate o el pan no forzarlo porque seguro que está haciendo lo correcto para su cuerpo.

A medida que vamos creciendo vamos perdiendo la conectividad con nuestro saber por los condicionamientos, dejamos de lado nuestra intuición e instinto y acabamos perdidos sin saber lo que es apropiado para nosotros.

No podemos ignorar las señales de nuestro cuerpo cuando nos avisa mediante mal estar, dolores etc…..Cuando algo duele por algo será. El cuerpo es sabio y nos protege durante un tiempo, pero si no lo escuchamos, lo que dice de una manera u otra, a veces es demasiado tarde.

¿Sabes cómo tienes que comer para no perderte en el camino?

Deja un comentario